Entorno
La Caraba está situada en Moratalla (Murcia), lugar de gran belleza paisajística gracias a las numerosas alineaciones montañosas que recorren el término municipal: la Sierra del Zacatín, la Sierra de la Muela, Villafuerte, el Macizo de Revolcadores, la Sierra del Buitre y la Sierra de los Frailes.
Estos espacios naturales albergan la principal reserva forestal y faunística de la Región de Murcia. Destacan los originales bosques de Sabina Albar en la pedanía de El Sabinar, los encinares de Bagil, Revolcadores o Villafuerte, y los encantadores campos de San Juan y Béjar. Además, caminando por las sierras de Moratalla, nos podemos encontrar con grupos de jabalíes, cabras montesas y un gran número de pequeños mamíferos y aves rapaces como el águila real, culebrera, calzada, el azor o el gavilán.
Por otro lado, también son importantes los cursos de agua como el río Alhárabe y Benamor, o el propio río Segura con sus arrozales en la zona de Salmerón. Debido a la gran fisuración del terreno y a su naturaleza permeable, las sierras de Moratalla son auténticas esponjas que dan lugar a numerosas fuentes, como las del manantial del Cantalar, con aguas de propiedades medicinales; Somogil, fuente termal con propiedades curativas; o la fuente salina del Salero del Zacatín. La acción del agua y su discurrir ha dado lugar a parajes de incalculable valor y belleza: el más conocido de todos es La Puerta del río Alhárabe, pero, desde luego, no es el único.
Moratalla
Moratalla está situada en el Noroeste de la Región de Murcia, en la comarca de las tierras altas. En esta comarca se encuentran algunos de los pueblos más bellos de la Región de Murcia: Caravaca de la Cruz (a 12 Km), Calasparra (19 Km ), Cehegín (15 Km) y Bullas (25 Kms), pero Moratalla es sin duda el municipio más pintoresco de la zona.
Patrimonio
Para conocer el patrimonio cultural y los principales lugares de interés turístico, no hay nada mejor que dar un paseo por nuestro municipio. Nosotros les recomendamos:
- Una visita a los restos arqueológicos del Dolmen de Bagil y los poblados ibéricos de Los Molinicos o el Cerro de las Víboras;
- Una excursión a los abrigos rocosos del Calar de la Santa, para descubrir sus pinturas rupestres perfectamente conservadas.
- Un paseo hasta el Puente de Hellín por donde discurría una importante calzada romana.
- Un paseo por el casco antiguo de Moratalla, con calles sinuosas y estrechas, haciendo una parada en la Torre del Homenaje, en el Castillo Fortaleza -magnífico exponente de arquitectura militar -, así como en la Iglesia de Santa María de la Asunción que data de 1520, declarada monumento nacional en 1981 y en el Convento de San Francisco, precioso exponente del barroco murciano.
- Una visita al Santuario de la Casa de Cristo, que se encuentra en el Monte Benamor, a escasos kilómetros del núcleo urbano en uno de los miradores más espectaculares de Moratalla y al de la Virgen de la Rogativa, situado en una bella y típica rambla de la sierra.
Fiestas
Moratalla vive al compás de sus fiestas. Declaradas de interés turístico regional, las dos fiestas principales destacan por su carácter participativo y son muy conocidas fuera de nuestro pueblo:
- Las fiestas de “la vaca” son las mayores de Moratalla. Se trata de tradicionales encierros de reses bravas que se celebran del 11 al 17 de julio en honor al Stmo. Cristo del Rayo. Desde muy temprano, el ganado bravo, rodeado de caballos, recorre las veredas de nuestra sierra hasta hacer su impresionante entrada en el pueblo; luego, se alternan las peligrosas carreras delante de los novillos con las cervezas frescas y las tapas típicas, en los locales de las peñas o en los bares del casco antiguo.
- La Semana Santa es la otra gran fiesta del pueblo: en Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección, los moratalleros se visten con túnicas y capirotes de colores para redoblar sus tambores cuidadosamente preparados durante todo el año.
Gastronomía
El viajero que llega a Moratalla puede disfrutar de una rica gastronomía. Los platos típicos de la cocina moratallera son los "andrajos", los "rojiaos", la "ajoharina" y las migas de trigo con tropezones.
Otros platos más universales también se cocinan en Moratalla de manera típica: los arroces (de pollo campero, de mondongo, con bacalao y alubias blancas,...) los potajes (de calabaza, gitano, de espinacas, de acelgas, de pencas o de arroz) y las ollas. Además, Moratalla es una tierra de buenas carnes de cordero, cerdo y de corral cocinadas a la brasa, en su jugo o en asado (al horno con patatas).
No debemos olvidar la gran variedad de tapas que se pueden degustar en los bares del pueblo; esto es sólo una muestra: "morondanga", lomo de orza, "pimpirrana", huevos fritos con sardinas, tortas de bacalao, ensalada de alubias, "guiscanos" a la plancha o con pimientos, michirones... Para acompañarlas, nada mejor que una cerveza bien fría o un vino de la tierra, fuerte y con sabor, como el de Ulea, Benízar y Otos.
Para terminar, la repostería moratallera cuenta con una gran variedad de dulces que se suelen elaborar en fiestas o en Navidad: mantecados, suspiros, cordiales, "alajú", polvorones y rollos de harina, naranja o vino. Pero, entre ellos, destaca por su fama y calidad el mazapán de Moratalla, relleno de deliciosa yema de huevo es un bocado exquisito muy apreciado en toda la región.
